24 septiembre, 2019

Útero Espástico

Espasticidad - El dolor de ser mujer

La espasticidad o rigidez en el útero es el aspecto más importante del sistema reproductivo y energético de la mujer, que a niveles científicos no se tiene en cuenta. No se puede ver en ninguna radiografía y no hay forma de testar con máquinas esa tensión interna. Haciendo mención especial de la Dra. Casilda Rodrigañez y su escrito e investigación “Pariremos con Placer y tender la Urdimbre” (haz clic aquí para descargarlo en pdf), podemos apreciar el grado en el que influye la forma en que las mujeres crece en la sociedad y todas las creencias que se generan en torno al aspecto más femenino de una mujer, la menstruación. En este escrito se muestra la facilidad que tienen las mujeres de las culturas lejos de la influencia de la civilización, para tener un parto sin dolor, o al menos sin sufrimiento. Y esto se debe a la anchura de sus caderas, las posiciones y las condiciones que tienen los partos y el grado de flexibilidad de su útero. Y os preguntaréis: ¿Qué tiene que ver que el parto sea doloroso o no con que me duela la menstruación? En realidad, ambas situaciones tienen que ver con muchas hormonas y el estado del útero. A continuación se explican los 3 aspectos más importantes extraídos del escrito:

En primer lugar, la cavidad pélvica y la amplitud de las caderas se desarrollan sincrónicamente con el desarrollo de las mandíbulas, de tal forma que estas mujeres consumen desde pequeñas muchos alimentos crudos, por lo que utilizan muy a menudo sus mandíbulas de forma natural. Este reflejo hace que las caderas y la cavidad pélvica se amplien y flexibilicen mediante estímulos neuronales y musculares que modulan las estructuras óseas, entonces conformadas de cartílago. De este aspecto se habla en "El Concepto del Continuum" de Jean Liedloff.

En segundo lugar, el útero está dentro de la cavidad pélvica y está compuesto por 3 tipos de fibras musculares que trabajan sincrónicamente. Si la mujer no vive su sexualidad con naturalidad desde la infancia y no sufre ningún trauma durante el proceso de su menarquía, estas fibras se contraen y relajan sin generar tensiones internas. Las mujeres de estas tribus aisladas de la civilización están muy conectadas con el baile, el canto, su expresión femenina y el movimiento libre y aislado de su útero dentro de la cavidad pélvica. Aplicando una serie de contracciones en el suelo pélvico y movimientos de cadera consiguen voluntariamente lo que se conoce como orgasmo de cérvix, una sensación intensa de placer y continua en el tiempo.

En tercer lugar, estas niñas que después serán mujeres son guiadas muy de cerca por las madres y ancianas del lugar, enseñándolas el arte de conectar con las sensaciones de su útero. De esta forma pueden estar presentes en su ciclo menstrual, sienten cuando son más fértiles, sienten cuando necesitan descansar o atender a una necesidad específica de su cuerpo y están constantemente conectadas al flujo de movimientos de su útero cuando respiran, caminan, bailan o hacen el amor. Son capaces de vivir su feminidad y su sexualidad desde el placer, libre de juicios y condicionamientos.

A menos que tu familia provenga de estas tribus o tenga una estrecha relación con ellas y te hayan criado como crían a las niñas de estos círculos humanos, es muy difícil mantener una conexión tan íntima con tu útero. Esta desnaturalización nos duele tanto que lo somatizamos una vez al mes con ese dolor menstrual que nos incapacita disfrutar de nuestra sangre y de la conexión con nuestro útero a un nivel más sensible y profundo.

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